El Vicario Episcopal Juan Carlos Merino presenta a la Comunidad de Santa María Majadahonda a su nuevo párroco José María Crespo

El acontecimiento se produjo el pasado domingo 18 de Septiembre de 2022, en la Eucaristía de las 19:30 h. La iglesia presentaba un aspecto espectacular por la cantidad de personas que se habían dado cita para ser testigos de la toma de posesión de José María Crespo. 

Al acto asistieron familiares del nuevo párroco y feligreses de su anterior destino, la Iglesia de la Santísima Trinidad de Villalba, así como miembros de la Comunidad de Santa María.

También estuvieron presentes autoridades tanto de Majadahonda como de Villalba. En primera línea estaban el alcalde de Majadahonda, José Luis Álvarez Ustarroz, y la alcaldesa de Villalba, Mariola Vargas Fernández.

La Eucaristía, concelebrada, fue presidida por el Vicario Episcopal, Juan Carlos Merino, y en la que participaron el nuevo párroco, José María Crespo, el expárroco, José Fernando López de Haro, el Arciprestre de San Miguel Arcángel y párroco de Santa Catalina Mártir de Majadahonda, Juan Francisco Pérez Ruano y otros presbíteros del Arciprestazgo.

Durante la ceremonia, el Vicario Episcopal entregó a José María el ejemplar de un libro con los Evangelios, esencia de nuestra fe, para que encontrara en el la guía de sus actuaciones. Asímismo el nuevo párroco renovó ante el vicario sus votos de hace 24 años cuando fue ordenado sacerdote.

En su homilía, el vicario insistió en la misericordia de Dios y su deseo de perdonar siempre, sin cansarse de hacerlo, porqué lo que quiere es que a través de la fe el hombre encuentre el camino de la salvación. Por eso las parroquias son importantes, señaló, ya que dan testimonio de un Dios vivo que a través de Jesús está siempre presente en nuestras vidas mostrándose como la verdad y el camino para encontrar la felicidad y la salvación. 

Cerró la ceremonia el nuevo párroco con un breve discurso en el que manifestó su compromiso con la misión que le había sido encomendada, su voluntad de servicio y su voluntad para atender a las personas y trabajar en la solución de los problemas que pueda tener la comunidad parroquial.

Una vez concluido el acto, el nuevo párroco fue saludado por sus nuevos feligreses.