Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

Monseñor Vidal a los miembros de Vida Ascendente: «Necesitamos que nos deis testimonio de esperanza»

Miembros de Vida Ascendente se han dado cita este jueves, 3 de febrero, en la catedral de la Almudena para recordar a sus patronos, san Simeón y santa Ana coincidiendo con su reciente fiesta, celebrada este 2 de febrero.

Madrid, 7 de febrero 2022.- Monseñor Jesús Vidal, obispo auxiliar de Madrid, ha presidido la Eucaristía que ha sido «como un eco», ha dicho, de la celebración de la presentación del Niño en el templo también el día 2, una fiesta en la que se contemplan dos misterios: la purificación de María y la presentación de Jesús como primogénito.

«Estos dos misterios hablan también de vuestra vida», ha apreciado monseñor Vidal, porque la vida es un camino de purificación de «las obras muertas», en palabras de san Pablo. Esto es, de las acciones en las que uno se ha buscado a sí mismo, que no han sido capaces de engendrar vida. «¿Cómo se purifican estas obras? A través de la paciencia», ha resuelto el prelado. Igual que la mujer judía tenía que esperar 40 días para el ritual de la purificación, la paciencia, «el soportar el paso del tiempo», también va «enfocando nuestra vida hacia Dios»; «con el paso del tiempo nos vamos haciendo más transparentes a la luz de Dios».

Espera en acción de gracias
Una paciencia, ha continuado, «para presentarnos ante Dios, para ofrecernos a Él», sabiendo que ya hemos sido rescatados al precio de la sangre de Cristo. Esto implica que «nos presentamos ante Dios confiadamente». En el pasaje del Evangelio, Simeón y Ana son testimonio de «cómo caminar» hacia ese encuentro: los dos «aguardaban», se mantienen en espera. Ambos, ha indicado el obispo auxiliar, son imagen de la Iglesia, de «un pueblo de Dios que espera la venida definitiva del Salvador».

En la ancianidad, «este rasgo [el de la espera] se subraya de una forma singular». Así, monseñor Vidal los ha animado ha «aguardar con esperanza» y dando gracias a Dios, como hacía Ana. «Necesitamos que nos deis testimonio de esperanza, de que merece la pena aguardar, merece la pena esperar por Aquel a quien ya hemos conocido», ha concluido el obispo.

Infomadrid / B. Aragoneses

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