Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

La Escuela Diocesana de Evangelizadores arranca el curso acercándose a las necesidades de las parroquias

Después del éxito de su primer año de andadura, con más de 500 agentes de pastoral formados en sus aulas virtuales, la Escuela Diocesana de Evangelizadores inicia el curso con la mirada puesta en difundir más ampliamente su existencia. Se trata, como dice José Castro, su responsable, de «darla a conocer a toda la realidad diocesana», porque «algo tan nuevo y novedoso precisa de una mayor explicación».

Madrid, 11 de octubre 2021.- La escuela, recuerda, no es un centro teológico, sino una ayuda a las personas que trabajan en las actividades pastorales de su parroquia (jóvenes, Cáritas, matrimonios…) para mejorar su formación, y que lo hagan «lo mejor posible». Este año se ofertan 18 cursos en seis ediciones, cinco más que el año pasado, entre ellos Introducción a los sacramentos y Fundamentos litúrgicos. El objetivo es, según Castro, llegar a entre 30 y 36 cursos en 2022, con el «aliento para seguir trabajando» que les ha dado la buena aceptación de la escuela.

El curso más demandado el año pasado fue el organizado junto con la Delegación Episcopal de Catequesis sobre los nuevos materiales catequéticos. También tuvieron mucha aceptación los de acompañamiento a jóvenes, el de Preparación al matrimonio en Amoris laetitia, para novios, y el de Estudio bíblico. La media de las valoraciones que hacen los alumnos al finalizar los cursos fue de 4,3 sobre 5.

Itinerarios adaptados
Aunque la metodolodía es muy novedosa y muestra cómo «la Iglesia está en la vanguardia para dar una mayor y mejor atención al alumnos», Castro reconoce que «siempre hay muchas cosas que mejorar». Él, que además es párroco de Nuestra Señora del Pilar, apunta a que se está haciendo ya un esfuerzo para ofrecer a las parroquias y los arciprestazgos itinerarios formativos ajustados lo máximo posible a sus realidades.

«Cada parroquia tiene sus características, de modo que se intenta hacer el curso lo más cercano a sus necesidades», señala el responsable. «Estamos en un momento –añade– en que la formación de laicos es fundamental para la vida de la Iglesia, y la escuela es una herramienta que se adapta a la realidad de hoy». Por ejemplo, este año habrá también un ciclo de Gestión de equipos en formato teletrabajo. También se imparte otro sobre Atención y prevención de abusos en colaboración con el proyecto Repara, a quien la escuela ofrece soporte técnico, pedagógico y metodológico.

La Escuela Diocesano de Evangelizadores, que es eminentemente virtual, prevé una fórmula mixta este año, cuando ya son menores las restricciones por la pandemia. La idea es hacer al menos dos sesiones presenciales, al comienzo y al término de cada edición del curso. «Para el alumno es importante», concluye el sacerdote.

Infomadrid / B. Aragoneses

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