Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

«La catequesis es la actividad pastoral y misionera por excelencia de la Iglesia»

El pasado sábado, 23 de octubre, tuvo lugar el Encuentro Diocesano de Catequistas, en el que el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, les agradeció que fueran transmisores de la fe en una época completamente nueva y los animó a salir a la misión porque «el mandato de Cristo sigue siendo válido». «Hoy el proceso de secularización es grande. Lo estamos viendo. No se cuenta con Dios. Intentan que Dios no signifique nada en la vida social. No nos tiene que asustar. Es la misma realidad con la que se encontraron los primeros cristianos en un mundo pagano, que se hacían sus dioses. Hoy no hacemos figuras de dioses, pero están el dios del dinero, del poder, de cuidado del cuerpo…».

El purpurado explicó que el «id y anunciad el Evangelio es una expresión que no nace de nosotros sino de nuestro Señor Jesucristo» y supone que «los discípulos de Jesús, hombres y mujeres, todos», experimentan «la experiencia profunda que marca la vida cuando se acoge a nuestro Señor» y «vamos caminando y vamos entregando y regalando esa experiencia que cada uno de nosotros hemos tenido». «Esto es fundamental para todos los cristianos, pero especial para nosotros los catequistas», aseveró.

Asimismo, el arzobispo de Madrid valoró el inicio del camino sinodal impulsado por el Papa, en el que se pide a la Iglesia ver qué quiere el Señor para ella, y tras leer la pregunta 26 del documento del Sínodo lamentó que «hoy hay tantos cristianos que se creen en posesión de la verdad y ponen en cuestión al Sucesor de Pedro, porque se agarran a ideas, no a Jesucristo». Citando las palabras clave de este proceso sinodal, comunión, participación y misión, incidió en que «una Iglesia dividida, una Iglesia de opiniones y no alentada por la fuerza del Espíritu, no es la Iglesia de Jesucristo, sino una iglesia que nos hemos hecho nosotros y a nuestra medida» y subrayó la permanente invitación del Papa a ser una Iglesia en salida.

Como figura en la exhortación Catechesi tradendae de san Juan Pablo II, «tenemos un solo maestro, Jesucristo» y «la catequesis no es algo de ahora, es una experiencia tan antigua como la Iglesia». «La primera tarea de la Iglesia, después de venir el Espíritu Santo sobre los apóstoles, fue Pedro que empezó a dar la primera catequesis ante gentes distintas, con idiomas diferentes, con costumbres diferentes […] y todos escuchaban a Pedro en la lengua que ellos entendían y sabían, porque el Espíritu entra en la vida de todos los hombres, no entra solo en una región, en una raza, o en un idioma. Pero, ¿cómo entra? Cuando la experiencia de Jesucristo se lleva tan dentro, tan dentro, tan dentro, que uno comunica lo que tiene y uno da lo que tiene», desgranó.

En este sentido, explicó a los asistentes que «la catequesis es la actividad pastoral y misionera por excelencia de la Iglesia». «Estáis en el centro, queridos hermanos, queridos amigos, estáis en el centro. Es verdad que tenemos que hacer grandes esfuerzos, porque no vale el siempre lo hacemos así».

Reconociendo que iba a plantear una exageración, les expuso cómo, tras tantos esfuerzos para tener lugares para la catequesis, salas para la catequesis, ahora falta gente para llenarlos. «En mi época dábamos la catequesis en el templo. Ahora que tenemos los lugares, nos faltan los niños. No tenemos que pensar solo en tener salones, sino que tenemos que repensar cómo dar la catequesis», abundó, valorando también el papel de la familia.

Materiales catequéticos
Poco antes, el delegado episcopal de Catequesis, Manuel María Bru, recordó cómo en la pandemia, sobre todo en el confinamiento del año 2020, la delegación envío un mensaje de esperanza a los catequistas con el vídeo La catequesis no acabará, que se volvió a proyectar. Y dado que uno de los efectos de la pandemia es que «algunos catequistas que han entregado años y años a la catequesis, siguen siendo catequistas, pero ya han dejado de dar catequesis», nos hemos dado cuenta de que«necesitamos más catequistas y más jóvenes que descubran la vocación de catequistas». Y se proyectó también un vídeo de la vocación a ser catequista realizado a petición del obispo auxiliar monseñor José Cobo, que se va a ofrecer a todas las diócesis españolas «para que corra como vídeo viral por las autopistas de las redes sociales»-

Además, el delegado informó del proceso de elaboración del proyecto “Con Jesús, discípulos en misión” de renovación de los itinerarios y de los recursos catequéticos, tanto impresos como virtuales y audiovisuales:
En 2017 se publicaron los itinerarios y los recursos de la tercera etapa del proceso de iniciación cristiana: la de los adolescentes y jóvenes.
En 2018 se publicaron el itinerario y los recursos del despertar cristiano.
En 2020 se publicaron el itinerario y los recursos del ciclo B de la iniciación cristiana de niños y júnior, que se utilizaron en el pasado curso pastoral.
Ahora, en 2021, se han publicado el itinerario y los recursos del ciclo C de la iniciación cristiana de niños y júnior, que se están trabajando en este curso pastoral 2021-2022.
• Todavía están pendientes los recursos del catecumenado de adultos y de las catequesis para la familia que se harán con la Delegación Episcopal de Laicos, Familia y Vida, así como los del ciclo A (tanto de niños como de júnior) que estarán terminados a principios de 2022.

Por su parte, Antonio Ávila, coordinador en la archidiócesis de Madrid de la fase diocesana del Sínodo, remarcó que «desde el nacimiento de la Iglesia en Pentecostés, al día de hoy, nunca la Iglesia ha vivido una consulta a todo el Pueblo de Dios sobre qué es lo que el Espíritu suscita en nuestros corazones, de cómo debe ser el camino de la Iglesia para el presente y para el futuro». Se trata, añadió, de un empujón a la recepción del Concilio Vaticano II y en concreto del documento Lumen gentium. «No se nos pide una encuesta de opinión sino un acto de discernimiento», añadió, destacando que «se nos pide estar atentos a la voz de los alejados, de los excluidos y de los pobres». Ávila adelantó que la consulta va a ser lo más amplia posible, lo más veraz posible, sin interrumpir las actividades diocesanas ya programadas, y que muy pronto estará en marcha la web sinodo.archimadrid.es.

Reconocimiento a Goyo Roldán
El delegado episcopal de Catequesis dio paso al último momento del Encuentro Diocesano de Catequistas 2021, explicando la estrecha relación de la Delegación de Catequesis con la Delegación de Infancia y Juventud. Puso de ejemplo iniciativas como la Lorenzada (peregrinación al San Lorenzo de El Escorial) para adolescentes, o la Javierada (peregrinación al castillo de San Francisco Javier para los jóvenes), que para los catequistas han de ser momentos clave en la programación catequética.

Prueba de esa colaboración fue también el compromiso de tantísimos catequistas como voluntarios en la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011. Tras la proyección de un vídeo con el testimonio de monseñor José Cobo, hoy obispo auxiliar y entonces párroco, se quiso reconocer la labor de Gregorio Goyo Roldán, ahora párroco de Nuestra Señora de la Asunción en Aravaca y que entonces aúno a todos los voluntarios, entre ellos a tantos catequistas, como delegado episcopal de Juventud y secretario de la Comisión Preparatoria y Gestora de la jornada.

La actual delegada episcopal de Infancia y Juventud, Laura Moreno, recordó las palabras de agradecimiento del Papa emérito Benedicto XVI a los 20.000 voluntarios de la JMJ, quienes «habían puesto a disposición semanas y meses de su vida para colaborar en los preparativos técnicos, organizativos y de contenidos en la Jornada Mundial de la Juventud» y «habían hecho posible el desarrollo ordenado de todo el conjunto». «Al dar su tiempo el hombre da siempre una parte de la propia vida. Al final estos jóvenes estaban visible y tangiblemente llenos de una gran sensación de felicidad. Su tiempo que habían entregado tenía un sentido, desganó, reconociendo la contribución de su antecesor y animando a preparar el camino a Lisboa.

Tras recibir la placa de homenaje de manos del cardenal Osoro, el propio Roldán mostró su sorpresa y contó que a Benedicto XVI le marcaron tres cosas especialmente de la JMJ: la noche de la tormenta en Cuatro Vientos, el encuentro con los jóvenes con discapacidad y los voluntarios. «Si algo me encomiendan siempre me digo que lo tengo que sacar adelante, no por cabezonería, sino con la colaboración de todas aquellas personas que en mi entorno en el camino han estado. Y esto me emociona, porque fue un trabajo de toda la Deleju, con los jóvenes, los religiosos, las religiosas, sacerdotes, con el apoyo de los obispos, y me emociona saber y reconocer a tantos centenares de jóvenes que luego han llegado al matrimonio y al seminario, porque Dios entra y transformas».

Antes de pasar al templo de San Juan de la Cruz para el envío de catequistas, el arzobispo concluyó asegurando «que el mundo es un libro y aquellos que no viajan solo leen una página», en expresión de san Agustín, y que «leer todas las páginas de este gran libro que Dios nos regala». «Hay algo que está en el Evangelio: si vivimos buenas vidas los tiempos también serán buenos. Si como cristianos no nos ponemos en la esquina y salimos al mundo, el mundo será mejor».

En su homilía el cardenal Carlos Osoro identificó la llamada de Jesús a los doce para ir de dos en dos, que se había proclamado en el Evangelio, con la misión de los catequistas hoy, que como aquellos primeros discípulos son hoy también enviados por Jesús con las misas premisas: en comunión, sin llevar nada que no sea al mismo Señor, y dispuestos a todo para sanar los corazones de los niños, los adolescentes, los jóvenes y los adultos a través de la catequesis.

Al terminar la Misa tuvo lugar el momento del envío, que se simbolizo en tres catequistas que en nombre de todos hicieron confesión de la fe con el credo, y besaron el Evangelio de manos del obispo, quien terminó con esta bendición a los catequistas extensiva a todos los catequistas de Madrid: «Todos somos testigos de la fe y disponibilidad de estos hermanos y hermanas que asumen la tarea de catequizar en nuestra diócesis. Oremos para que el Señor derrame sobre ellos su luz y su gracia para que perseveren en la fe que han confesado y en las promesas que han hecho […].Y yo os envío en nombre del Señor para que, como catequistas, conduzcáis a los niños, a los adolescentes, y a los jóvenes por Jesucristo, en el Espíritu, a Dios nuestro Padre, que vive y reina por los siglos».

Más información en la web de la Delegación Episcopal de Catequesis.

Infomadrid / Delegación Episcopal de Catequesis

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