Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

Jornada preparatoria para las Semanas Sociales en Burgos

Burgos se suma a la lista de diócesis que han celebrado encuentros diocesanos para preparar las Semanas Sociales que a nivel nacional tendrán lugar en Sevilla del 25 al 27 de noviembre.

Durante los meses de septiembre, octubre y primeros de noviembre se están celebrando estos encuentros previos en las diócesis para trabajar sobre la guía de trabajo, “La regeneración de la vida pública. Una llamada al bien común y a la participación. Guía de Trabajo para los Seminarios«.

La conclusiones de los trabajos de estos equipos se compartirá en el Congreso final de noviembre en Sevilla.

Las Semanas Sociales son un instrumento de la Conferencia Episcopal Española con más de un siglo de antigüedad para promover la Doctrina Social de la Iglesia, y que centra su mirada, hoy, en la regeneración de la vida pública.

Encuentro de trabajo en la diócesis de Burgos
El grupo de trabajo se reunía el pasado 13 de noviembre y se abordaron los siguientes temas:

1.- Las nuevas esferas públicas

A) Sobre la Pluralidad en la vida pública y el diálogo

• Vivimos en esa pluralidad y en un entono de inmediatez, como punto de partida, no demonizar lo evidente es condición para abordarlo constructivamente.
• Desde la migración, el diálogo requiere estar en un mismo plano de igualdad, y aprender todos de todos. Incluso entre inmigrantes, es complicado entender por latinoamericanos las historias vividas por africanos para entrar y convivir en una cultura e idioma diferente.
• Demasiados profetas de calamidades. La crisis es positiva como oportunidad de avanzar en la interculturalidad, que es una riqueza. El peligro es la apariencia de diálogo cuando hay poca receptividad.
• Para abrir cauces de diálogo hay que partir de dejar al margen los personalismos que lo convierten en enlace de monólogos.
• La pluralidad no existe. Todo está estructurado en organizaciones muy piramidales. Transmitimos inmovilismo, que nos lleva a cuidar sólo de nuestras propias necesidades.
• Para buscar la verdad en un diálogo hay que encontrar el camino, partiendo de unas convicciones. En las RR.SS. normalmente no se ve diálogo.
• Pensar distinto no significa ser contrarios, el relativismo es otra manera de fundamentalismo. Hay ausencia de líderes, gente sin peso específico son los que dominan las organizaciones. Gentes que desde las juventudes del partido trepan a la cúpula. Pocos se presentan desde la cincuentena a comenzar su andadura política.
• Pluralidad dentro de la propia Iglesia, acallada por el adoctrinamiento ausente de diálogo. Entrar al diálogo con la convicción de perder algo. No se trata de cuestionar las convicciones, sino las soluciones.
• Asistimos a una forma de atiintelectualismo en la que vamos a los debates desde las tripas y no desde las ideas, sin entender lo que el otro dice y sin intentar entender su modelo.
• Entrar en el proceso de negociación, en la que no voy a salir como entré. Voy a perder algo de las posiciones de partida y vamos juntos a buscar un consenso.

B) Sobre los Procesos
• Trabajar los procesos desde los pequeños grupos. También en la Iglesia, acostumbrarnos a trabajar en red.
• También en la Iglesia somos cortoplacistas. Un poco hartos del “año de…, día de…” Siempre en una campaña, echo en falta una estabilidad, tanto en proyectos como en personas. Los caminos deben ser más lentos y más consolidados. Ocupar espacios no es una defensa, sino ir reconociendo dónde no estamos.
• Abrirnos a un horizonte poliédrico, sin equivocar mi verdad con la verdad, se trata de sentirlo en común, aunque no esté del todo consensuado.
• En los procesos hay que tener claro a dónde vas, si no se puede dar un desequilibrio, y llegar a un ¿y ahora qué? Ayuda tener una hoja de ruta clara, pero los acontecimientos a menudo también reorientan el propio proceso. La base de partida es el evangelio, no para imponer, sino para dejarme interpelar.

C) Sobre la sociedad civil
• Somos sociedad civil y por tanto, debemos exigir a las administraciones que cumplan con su obligación, creemos en el compromiso compartido. A los pobres se les denomina excluidos, justamente porque no cuentan.
• No existen sociedades, grupos, asociaciones con capacidad de influir en política, ni siquiera la Iglesia. Se necesita una libertad que no es posible cuando dependes de las subvenciones.
• En España en movimiento asociativo es débil ya que nos puede la pereza, ya es complicado participar y los que realmente se implican son muy pocos.
• El enemigo a batir es el sistema económico, darnos cuenta que estamos en una sociedad de mercado.
• No nos implicamos, tenemos que ser militantes incluso en nuestros puestos de trabajo, ver que tenemos que incrementar la labor y el compromiso.
• Todavía en muchos casos somos hijos de nuestra historia, incluso hay partes de la Iglesia que añoran el nacional-catolicismo de tiempos pasados e intentan influir desde ahí.

2.- Religiones en Público

• En nuestras presencias como Iglesia debemos estar sin invadir. Ofrecer la palabra de Jesús como una dosis de auténtico humanismo. No puede ser desde la imposición, defendemos la persona y su libertad de conciencia.
• La sociedad no sólo se ha vuelto anticlerical, sino antirreligiosa, el no creyente nos pide que actuemos como si Dios no existiese. No podemos imponer nada pero sí debemos pedir respeto.
• Hay cierto miedo a que la Iglesia tenga su sitio dentro de la demanda pública, evitando el adoctrinamiento. El evangelio tiene en sí muchos comportamientos que no son exclusivamente religiosos, como el perdón, se pueden poner en valor sin el matiz fanático de los talibán, los ultraortodoxos u otras intransigencias religiosas.
• Avanzar en el derecho a la libertad religiosa y el ecumenismo. El enriquecimiento mutuo nos tiene que llevar a ser más propositivos y estar menos a la defensiva.
• Hemos abandonado muchos espacios públicos como la cultura. Poner en valor lo que hacemos, saberlo trasladar a la sociedad, saberlo comunicar.
• Si reflexionamos para qué sirve la religión hoy, vemos que el cristianismo está más activo de lo que parece, ya que pone ese algo más que le falta a la sociedad, el pensamiento profundo, centrarse en la persona y no en su apariencia o circunstancia. La religión es la barrera que ha defendido el pluralismo y la democracia, base de la propia Unión Europea. Su modelo lo ha replicado hasta el mismo mercado, con sus “catedrales” del consumo que son los centros comerciales.
• Lo mediático de la Iglesia hoy está centrado en lo relacionado con el tema sexual (Obispo de Solsona, Catedral de Toledo), políticamente con el PP y mediáticamente con la COPE y TRECE.
• Me dicen que los cristianos no se deben implicar en política, pero Jesús rechazó las estructuras de poder, no la política. La realidad del servicio al bien común, no puede identificarse en todo con nuestra fe, pero si significarse con los valores del evangelio.
• En la política se imponen los principios morales. Cualquier ideario o ley parte de la imposición de un principio. El absolutismo del estado, se ve relativizado por el cristianismo, en que lo absoluto es la sacralidad de la persona humana. Decir que el bien común no justifica la muerte de nadie, implica que nada es absoluto. Los valores que aportamos desde las distintas religiones a menudo son coincidentes.

3.- Escenarios para la vida pública

A) Vida personal
• Nos miran con lupa. Hacer reflexión para estar donde otros no están o no quieren estar. Buscar que las necesidades se cubran desde lo público, pero servir en la frontera donde hay un vacío institucional. Lo público es el patrimonio de los que no tienen patrimonio.
• Todo lo que hacemos influye, bien por acción o por omisión. Hay una disyuntiva entre ser cristianos de mediación o de presencia. No es lo mismo público que estatal, ejemple en el tema de la enseñanza concertada, tiene carácter público, no estatal.
• Es importante tener un grupo donde confirmar tu fe y tu servicio. Nos decantamos por distintas actividades, cada uno a lo que se sienta llamado. No podemos ser anti-testimonio. Un cristiano cambia cuando está en un entorno no confesional, cuando muchos cristianos están, lo que cambia es el entorno.
• No hay un partido demócrata-cristiano en España, y la presencia de los cristianos en los partidos existentes se ha reducido también. Hay cristianos en todo el abanico de partidos. No se trata de asignar un partido como más representativo de nuestra fe.

B) Criterios de Discernimiento
• Se da la paradoja de que la vocación política por un lado la animamos y por otro la despreciamos al mismo tiempo.
• Gratuidad, que nunca sea buscando el beneficio personal.
• Temporalidad, que haya rotación que evite apegarse al sillón.
• Actitud de servicio, y no sólo en los que salen elegidos, que los cristianos asumamos como propio el servicio, la implicación y el corazón. El dinero no lo compra todo, ni a todos. Descubrir las brechas sociales y tratar de eliminarlas con leyes más humanas. Política de compromiso social.
• Valorar la influencia de las RR.SS., el ciudadano puede influir en algunos casos de forma más decisiva que quien está en la función política. Participar en RR.SS. es imprescindible. Intentar hablar bien de la política y la vida pública. Siendo autocríticos y heterocríticos. Sería bueno provocar estas cuestiones en los ambientes donde estamos. Que los católicos tuviéramos un estilo de estar en público y en las RR.SS., sin insultar ni hacer un descrédito gratuito a quien no piensa igual. Regenerar la vida pública es algo posible e imprescindible.
• Aportar las lecciones de la pandemia en las posibles futuras crisis humanitarias, para ser más conscientes de aldea global y aparcar diferencias. Se constata en el mundo que hay falta de liderazgos. Esto hace más necesarios los espacios para la reflexión. La Iglesia tiene algo que aportar.
• El movimiento sinodal caminando juntos es la llave del diálogo y de la verdad. Formarnos en RR.SS. se convierte en algo estratégico para poder llevar el mensaje de Jesús al mundo.

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