Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

Hoja Parroquial de Santa María de Majadahonda. Eucaristía del 26.9.2021, Domingo XXVI del Tiempo Ordinario, Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado.

INTRODUCCIÓN
El que no está contra nosotros está a favor nuestro

En el evangelio de hoy Jesús nos enseña a estar abierto al bien y a la tole-rancia para promover “la cultura del encuentro” y del dialogo que tanto ne-cesita nuestra sociedad, hoy. Alegrémonos de que se haga el bien y las buenas obras, aunque no se nos haya ocurrido a nosotros sino a personas de buena voluntad que anhelan un mundo mejor para todos.

La liturgia de la palabra en este día nos invita a la «cultura del nosotros». La humanidad no es un conjunto de individuos aislados». Toda la persona es mi «prójimo» que necesita de una mano amiga y solidaria.

Por tanto, en este domingo, el Maestro de Nazaret, nos propone a vivir como Él al servicio del reino de Dios, haciendo la vida de las personas más humana, más digna y dichosa, para seguir construyendo una Iglesia verda-deramente fraterna y empática, movido por su espíritu que busca el bien de todos sus hijos, en especial de los más necesitados.

Fray Felipe Santiago Lugen Olmedo O.P.
Casa de Nuestra Señora del Rosario – Montevideo (Uruguay)

DIOS NOS HABLA

PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de los Números 11,25-29

En aquellos días, el Señor bajó en la nube, habló con Moisés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. Al posarse sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar enseguida. Habían quedado en el campamento dos del grupo, llamados Eldad y Medad. Aunque estaban en la lista, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó sobre ellos, y se pusieron a profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a contárselo a Moisés: – «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.» Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino: «Señor mío, Moisés, prohíbeselo.» Moisés le respondió: – «¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!»

SALMO
Sal 18
R/. Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón

La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R/.

La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/.

Aunque tu siervo vigila
para guardarlos con cuidado,
¿quién conoce sus faltas?
Absuélveme de lo que se me oculta. R/.

Preserva a tu siervo de la arrogancia,
para que no me domine:
así quedaré libre e inocente
del gran pecado. R/.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6

Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego. ¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final! El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.

EVANGELIO
Lectura del santo evangelio

según san Marcos 9, 38-43. 45. 47-48

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: – «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.» Jesús respondió: -«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»

COMENTARIO
Luchamos por la misma causa

Con frecuencia, los cristianos no terminamos de superar una mentalidad de religión privilegiada que nos impide apreciar todo el bien que se promueve en ámbitos alejados de la fe. Casi inconscientemente tendemos a pensar que somos nosotros los únicos portadores de la verdad, y que el Espíritu de Dios solo actúa a través de nosotros.

Una falsa interpretación del mensaje de Jesús nos ha conducido a veces a identificar el reino de Dios con la Iglesia. Según esta concepción, el reino de Dios solo se realizaría dentro de la Iglesia, y crecería y se extendería en la medida en que crece y se extiende la Iglesia.

Y sin embargo no es así. El reino de Dios se extiende más allá de la institución eclesial. No crece solo entre los cristianos, sino entre todos aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que hacen crecer en el mundo la fraternidad. Según Jesús, todo aquel que «echa demonios en su nombre» está evangelizando. Todo hombre, grupo o partido capaz de «echar demonios» de nuestra sociedad y de colaborar en la construcción de un mundo mejor está, de alguna manera, abriendo camino al reino de Dios.

Es fácil que también a nosotros, como a los discípulos, nos parezca que no son de los nuestros, porque no entran en nuestras iglesias ni asisten a nuestros cultos. Sin embargo, según Jesús, «el que no está contra nosotros está a favor nuestro».

Todos los que, de alguna manera, luchan por la causa del hombre están con nosotros. «Secretamente, quizá, pero realmente, no hay un solo combate por la justicia –por equívoco que sea su trasfondo político– que no esté silenciosamente en relación con el reino de Dios, aunque los cristianos no lo quieran saber. Donde se lucha por los humillados, los aplastados, los débiles, los abandonados, allí se combate en realidad con Dios por su reino, se sepa o no, él lo sabe» (Georges Crespy).

Los cristianos hemos de valorar con gozo todos los logros humanos, grandes o pequeños, y todos los triunfos de la justicia que se alcanzan en el campo político, económico o social, por modestos que nos puedan parecer. Los políticos que luchan por una sociedad más justa, los periodistas que se arriesgan por defender la verdad y la libertad, los obreros que logran una mayor solidaridad, los educadores que se desviven por educar para la responsabilidad, aunque no parezcan siempre ser de los nuestros, «están a favor nuestro», pues están trabajan-do por un mundo más humano.

Lejos de creernos portadores únicos de salvación, los cristianos hemos de acoger con gozo esa corriente de salvación que se abre camino en la historia de los hombres, no solo en la Iglesia, sino también junto a ella y más allá de sus instituciones. Dios está actuando en el mundo.

José Antonio Pagola

REFLEXIÓN SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
(Mc 9, 38-48)
POR JOSÉ FERNANDO LÓPEZ DE HARO
Párroco de Santa María

El texto evangélico de hoy contiene distintas enseñanzas con diferentes temáticas. Nos centraremos en la primera de ellas, que trata un tema semejante al de la primera lectura. Estamos en una sección en la que Jesús se dirige sobre todo a instruir a los Doce sobre aspectos clave del seguimiento.

Pocos versículos atrás ha pronunciado el segundo anuncio de la pasión, que, en lugar de provocar en los suyos una mayor fidelidad al Reino de Dios, ha generado una discusión sobre quién es el mayor entre ellos.

Ahora el lector se topa con otra escena que denota la incomprensión de los Doce. Juan se dirige a Jesús para contarle lo que todo el grupo ha hecho: Impedir que alguien que no forma parte del grupo (detrás del “no viene con nosotros” hay un término técnico de seguimiento y discipulado) utilice su nombre para expulsar demonios.

Parece que esto ha indignado a los discípulos. A Jesús, sin embargo, no. Las expresiones de Juan dejan entrever que puede tratarse de un exorcista que actúa en su propio beneficio. La postura de Jesús, también aquí sorprendente, muestra altura de miras. Lo que de veras es importante es el bien que se haga en este mundo, que siga adelante la dinámica del Reino; todo lo demás queda en segundo lugar. Dios puede actuar en lugares insospechados y por medios insospechados.

Textos Equipo Eucaristía.

Para la semana
PLEGARIA

En tu casa, nadie es mayor que nadie.

Los cargos no son cargos.
La autoridad no es autoridad.
No hay honores, no hay dignidades,
no hay méritos, no hay privilegios.

Aquí el primero es el último y el último el primero.

No hay padres, ni maestros, ni jefes.
No hay más que un Señor.

Aquí todos somos hermanos
porque sólo Tú eres nuestro Padre,
y nuestro hermano mayor, Jesús.

Aquí aprendemos a lavar los pies.
Aquí venimos a seguir las huellas
de tu Hijo Jesús.

Patxi Loidi

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