Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

Francisco pide rezar por la paz en Myanmar y la Jornada de la Fraternidad Humana

En el marco de su Audiencia General de este 2 de febrero, el Papa renovó su llamamiento por la paz en Myanmar y pidió que no apartemos la vista «del sufrimiento de tantos hermanos y hermanas de esta población atormentada». Igualmente, el Pontífice recordó que el 4 de febrero se celebra la Jornada Internacional de la Fraternidad Humana.

Ciudad del Vaticano, 2 de febrero 2022.- Durante el momento de los saludos en su Audiencia General de este 2 de febrero, celebrada en el aula Pablo VI del Vaticano, una vez más el Papa Francisco renovó su apremiante llamamiento por la paz en Myanmar.

Dolor por la violencia en Myanmar
«Desde hace un año, observamos con dolor la violencia en Myanmar», dijo el Santo Padre haciéndose eco del llamamiento de los obispos birmanos para que la comunidad internacional trabaje por la reconciliación entre las partes implicadas: «No podemos apartar la vista del sufrimiento de tantos hermanos y hermanas. Pidamos a Dios en la oración que consuele a esta población atormentada. A él le confiamos nuestros esfuerzos por la paz».

Unámonos a la Jornada de la Hermandad Humana
Igualmente, el Papa recordó que pasado mañana, 4 de febrero, se celebrará la segunda Jornada Internacional de la Hermandad Humana:

«Es motivo de satisfacción que las naciones del mundo entero se unan a esta celebración, destinada a promover el diálogo interreligioso e intercultural, como también se pide en el Documento sobre la Hermandad Humana y para la Paz Mundial y la Convivencia Común, firmado el 4 de febrero de 2019 en Abu Dhabi, por el Gran Imán de Al-Azhar Muhammad Aḥmad al-Tayyib y por mí», aseveró el Pontífice.

En este contexto, Francisco hizo hincapié en que la fraternidad, «significa tender la mano a los demás, respetarlos y escucharlos con el corazón abierto».

«Espero que se tomen medidas concretas junto con los creyentes de otras religiones y también con las personas de buena voluntad para afirmar que hoy es un tiempo de fraternidad, evitando alimentar enfrentamientos, divisiones y cierres», concluyó el Papa pidiendo que recemos y nos comprometámonos cada día «para que todos vivamos en paz, como hermanos y hermanas».

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