Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

Francisco: La familia es el lugar privilegiado para la Providencia de Dios

Serenidad, sobre todo, para quienes están pasando por momentos difíciles, es el deseo manifestado por el Papa durante el tradicional encuentro de Navidad con los empleados del Vaticano y sus familias. En el Aula Pablo VI, en un ambiente festivo, la invitación a las familias a encomendar a San José las situaciones complicadas y como él escuchar la voluntad de Dios y ponerla en práctica.

Ciudad del Vaticano, 23 de diciembre 2021.- «Donde hay caridad y amor, está Dios». Esta frase de un famoso canto sacro sirvió al Papa Francisco para recordar a los empleados del Vaticano y sus familias, reunidos en el Aula Pablo VI para el saludo natalicio, que “ahí es donde nace Dios, donde el amor se concreta, se convierte en cercanía, se convierte en ternura, se convierte en compasión”. Una caridad y un amor que son también una invitación a no descuidar las necesidades de los ancianos o de las personas solas: “Que Jesús nazca en sus corazones y en sus familias”.

El don de la serenidad en esta Navidad
Caras sonrientes, tantos niños y abuelos, un ambiente familiar y festivo no hicieron olvidar al Pontífice las preocupaciones y dificultades que tantas personas y familias están atravesando. Por ello manifestó su deseo de que la Navidad les traiga serenidad.
“Rezo para que los que más lo necesitan reciban el don de la serenidad, tanto personal como familiar. La pandemia ha causado muchos problemas a las familias, tanto económicos como psicológicos. Estoy pensando en los niños y adolescentes, que se han visto especialmente afectados por los periodos de aislamiento y aprendizaje a distancia”, subrayó el Papa.

En este sentido, el Pontífice recordó que la Santa Sede, como lo hizo el año pasado se ha comprometido a garantizar el empleo y a no dejar a nadie en paro, pues a pesar de los muchos problemas se ha tratado de encontrar “soluciones satisfactorias” a través del diálogo, respetando los derechos de los trabajadores y el bien común.

La intercesión de San José
Al recordar que todo este año se ha dedicado a San José, el Santo Padre invitó a pedir su intercesión no solo para cuestiones laborales, campo donde es “muy competente”, sino como “guardián de Jesús y de la Virgen María.

“A él pueden confiarle ciertas situaciones un poco complicadas, cuando uno se da cuenta de que sus propias fuerzas no son suficientes o que no hay soluciones a mano” explicó el Papa. Y agregó que si bien San José es “de pocas palabras” -nunca habla en el Evangelio-, es un hombre de “muchos hechos”: Un hombre que escucha la voluntad de Dios y la pone en práctica, sin dudarlo.

El Santo Padre recordó cómo la voluntad de Dios se reveló a San José en su sueño, mientras dormía, “revelaciones del plan divino” que al despertar cumplía inmediatamente, pues no se trataba de “fantasías, alucinaciones, al contrario, eran mensajes muy cercanos a la realidad, destinados a guiar el camino de la Sagrada Familia”. “Eran -afirmó – la manifestación de la Providencia de Dios”.

Abandonarnos a Dios para recibir sus mensajes
Precisamente sobre la Providencia, Francisco explicó que la historia de José y María, nos enseña que “la familia es el lugar privilegiado donde se experimenta la Providencia de Dios”. Y por ello, manifestó su deseo de que cada quien, cada familia pueda experimentar la Providencia, es decir “la mano paterna de Dios guiando nuestros pasos por sus caminos”, para el bien de los esposos, los hijos y de toda la familia.

“Los planes de Dios no siempre son claros; a menudo tardan en manifestarse, requieren paciencia; sobre todo, requieren fe, mucha confianza en que Dios quiere sólo y siempre el bien, el mayor bien para nosotros y nuestros seres queridos. Por eso debemos hacer como San José: abandonarnos a Dios -eso es lo que significa dormir- para recibir sus mensajes”, concluyó el Papa Francisco, no sin antes desear a todos una ¡Feliz Navidad!

Alina Tufani
Imagen: Saludo de Navidad del Papa a los empleados del Vaticano
(Foto: Vatican Media)

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