Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. Corintios 2 4:6

Cáritas Diocesana de Madrid atendió en 2021 a 100.500 personas, que necesitaron «más ayuda durante más meses»

«A veces hace falta tiempo para desatar todos esos nudos que se han ido haciendo por el camino». Y, también, alguien que ayude a deshacer las lazadas. María llegó a Cáritas con 19 años. «Estaba fatal». Su marido la había dejado en la calle con su bebé. Venía de una vida de maltrato en su familia –de la que salió a los 15 años a un centro de menores– y en su relación de pareja.

«Íbamos dando tumbos», pero ahora, con 33 años y su hijo de 15, tiene la tranquilidad que nunca tuvo. «¡Ya no tomo ni una pastilla para dormir!», sonríe. María es una de las mujeres que ha puesto rostro a la labor de Cáritas Diocesana de Madrid durante la presentación de su Memoria 2021. La entidad atendió a un toral de 100.448 personas, que precisaron en ese primer año de la pospandemia «más ayuda durante más meses», y cuyas situaciones fueron «más complejas».

Así lo ha asegurado Luis Hernández Vozmediano, director diocesano, que ha abundado en eso que María ya había adelantado: «En Cáritas no nos limitamos a dar las ayudas; lo que nos preocupa es el desarrollo y la inclusión de las personas».

Para garantizar esa inclusión, el empleo y la vivienda son los dos pilares básicos. Desde hace seis años, María reside en un piso que Cáritas Diocesana de Madrid tiene junto al Ivima. Esta estabilidad ha puesto un «cambio radical en mi hijo», que tiene amigos y una vida social normalizada, y ella se encuentra mucho mejor emocionalmente. «Me han ayudado y me siguen ayudando», cuenta refiriéndose al acompañamiento de Cáritas.

«Yo no trabajaba, no había terminado los estudios, no sabía cómo manejarme sola». Y esto, afirma, «no es una cuestión de que te den un paquete de arroz; hacen falta procesos para que una pueda sentirse bien mentalmente, y que te ayuden a saber hacer bien las cosas». Como corrobora Vozmediano, «la esencia no son las cosas que damos, sino los encuentros que generamos».

Nuevo acompañamiento de mayores
En 2021, Cáritas Diocesana de Madrid desarrolló más de 400 proyectos que incluyeron, además de los de empleo y vivienda, la formación o la asistencia psicológica, entre otros. El perfil de las personas atendidas responde al de mujer (55 %), en situación de desempleo (60 %) y de otras nacionalidades diferente a la española (61 %). Ese año, además, se puso en marcha un nuevo servicio de acompañamiento telefónico a personas mayores solas, así como el Campus Cáritas Madrid, un proyecto formativo y lúdico para jóvenes que se han quedado fuera del sistema educativo reglado.

Entre ellos, Hernández Vozmediano se ha referido también a la atención en la Cañada Real Galiana, que «un año y casi nueve meses después sigue sin luz». En este sentido, se ha mostrado esperanzado por la proposición no de ley aprobada el 31 de mayo en el Congreso de los Diputados para instar a cumplir lo acordado en el pacto regional de 2017.

Aumenta el sinhogarimo familiar
La vivienda y los suministros es el ámbito en el que más se ayudó en 2021. Como ha explicado Rosalía Portela, subdirectora del Servicio Diocesano de Vivienda, «el sinhogarismo familiar día a día va en aumento». Se trata de personas que se ven abocadas a dejar su vivienda habitual o que viven en infraviviendas. «La exclusión residencial –ha apuntado– es una situación más de la exclusión social». Por eso, «acompañamos desde la cercanía, desde el roce».

Esto es lo que ha vivido, también, Antonia Cortés, que gracias a Cáritas pudo salir, junto a su marido y sus cuatro hijos, de la casa de su suegra, en la que llevaban viviendo 18 años en una habitación. «Vine a Cáritas con mucha necesidad», ha contado esta mujer de 42 años que no ha querido ocultar que «soy de etnia gitana». Orgullosa de sus raíces pero integrándose «en la sociedad, porque por ser gitanos no somos distintos», Antonia ha contado que gracias a Cáritas empezó un curso para aprender a leer y a escribir y ahora ya está en 3º de Primaria. Y su hija mayor, Damari, a sus 20 años, se ha sacado el grado en Administración «y estoy superorgullosa de ella».

Día de Caridad
La acción de Cáritas Diocesana de Madrid en 2021 fue posible gracias a los más de 9.700 voluntarios, los casi 18.300 donantes y los más de 32 millones de euros provenientes de aportaciones voluntarias (83,7 %), el IRPF (1,9 %) y las subvenciones de la Administración (14,4 %). «No somos una ONG, somos la Iglesia», ha recalcado el director diocesano, con la finalidad de «transmitir esperanza» desde «los valores cristianos».

En este punto, Hernández Vozmediano se ha referido a la celebración del Día de Caridad este jueves, 16 de junio, coincidiendo con la semana del Corpus Christi. Con el lema Cerca de las personas, Cáritas situará 500 mesas informativas que atenderán 5.000 voluntarios. «Es Cristo quien nos convoca a transmitir la alegría y la solidaridad en los pueblos y barrios de Madrid».

B. ARAGONESES
Infomadrid

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